Si estás ante una emergencia ahora mismo, deja de leer y llama a tu número local: 123 en Colombia, 911 en México y Argentina, 112 en España, 131 en Chile (SAMU) y 106 en Perú (SAMU).
Hay un desfibrilador colgado en la pared de tu planta, tu colegio o tu gimnasio y alguien se desploma. ¿Sabes cómo usar un DEA sin dudar un segundo? La respuesta corta es que puedes: el aparato habla, indica cada paso y decide por sí mismo si hace falta una descarga.
La guía es para brigadistas, personal de seguridad, recepción, gimnasios y centros comerciales que trabajan cerca de un desfibrilador. Verás la secuencia integrada con la RCP, los casos especiales (niños, piel mojada, parches de medicación), los errores que más tiempo hacen perder y qué exige la ley en seis países.
Cómo usar un DEA paso a paso junto con la RCP
Un desfibrilador externo automático (DEA) es un aparato portátil que analiza el ritmo del corazón y, si detecta uno que puede corregirse con una descarga, indica darla. En el trabajo se integra con la reanimación: las compresiones empiezan primero y el DEA se suma en cuanto llega. El Consejo Europeo de Resucitación (ERC 2025) y el algoritmo para rescatistas de la American Heart Association (AHA 2025) describen la misma lógica: activar la emergencia, traer el DEA, empezar la RCP, colocar los parches y seguir al aparato.
El soporte vital básico incluye el DEA como el eslabón de la desfibrilación precoz. La técnica de las compresiones se explica en cómo hacer RCP a un adulto.
- Comprueba que la persona no responde, llama al número de emergencias con el altavoz activado y pide a alguien que traiga el DEA.
- Empieza las compresiones en el centro del pecho: de 100 a 120 por minuto, de 5 a 6 cm de profundidad y dejando que el pecho vuelva a su posición entre una compresión y otra (ERC 2025).
- Cuando llegue el DEA, enciéndelo. Algunos modelos se encienden al abrir el estuche. Sigue sus indicaciones de voz.
- Coloca los parches sobre el pecho desnudo, en las posiciones que muestra el dibujo del propio parche. Si hay otro auxiliador, que siga comprimiendo mientras tanto.
- Cuando el DEA analice el ritmo, comprueba que nadie toca a la persona.
- Si indica descarga, vuelve a comprobar que nadie la toca. En los equipos semiautomáticos pulsa el botón; los automáticos descargan solos.
- Reanuda las compresiones de inmediato, haya habido descarga o no. El aparato pedirá pausas periódicas para analizar; el algoritmo de la AHA describe ciclos de 2 minutos de RCP entre análisis.
- Continúa hasta que llegue personal sanitario o la persona responda o respire con normalidad.
Secuencia de RCP y DEA en ocho pasos
- Llama y pide el DEAComprueba que la persona no responde, llama con el altavoz activado y pide a alguien que traiga el DEA.
- Comprime sin pausaCentro del pecho, de 100 a 120 por minuto y de 5 a 6 cm de profundidad, dejando que el pecho vuelva a su posición.
- Enciende el DEAAlgunos modelos se encienden al abrir el estuche. Sigue sus indicaciones de voz.
- Coloca los parchesSobre el pecho desnudo y seco, según el dibujo del parche. Otro auxiliador sigue comprimiendo.
- Deja que analiceComprueba que nadie toca a la persona mientras el DEA analiza el ritmo.
- Descarga si lo indicaVuelve a comprobar que nadie la toca. En los equipos semiautomáticos pulsas el botón; los automáticos descargan solos.
- Reanuda las compresionesDe inmediato, haya habido descarga o no. El DEA pedirá un nuevo análisis tras ciclos de 2 minutos de RCP: vuelve al paso 5.
- Continúa hasta el relevoHasta que llegue personal sanitario o la persona responda o respire con normalidad.
Límite de rol: usas el DEA dentro de tu función y del protocolo de tu lugar de trabajo. La certificación acredita conocimientos y no sustituye la práctica presencial con maniquí.
El DEA se suma a las compresiones, no las reemplaza: las pausas se limitan al análisis y a la descarga.
Parches, niños y situaciones especiales
Los parches se colocan siempre sobre piel desnuda y seca. El ERC indica que el sujetador puede dejarse solo si no estorba la colocación; si interfiere, se retira.
En menores de 8 años se prefieren parches pediátricos. Si no hay, pueden usarse parches de adulto siempre que no se toquen entre sí; cuando no caben en el pecho, se coloca uno en el pecho y otro en la espalda. Si la persona está en el agua o en un charco, sácala antes de usar el DEA y seca el pecho con rapidez.
Los parches de medicación pueden bloquear la descarga: retíralos con la mano enguantada y limpia la zona. Si ves un bulto bajo la piel del pecho, con una cicatriz pequeña, puede ser un marcapasos o un desfibrilador implantado: no pongas el parche encima, colócalo desplazado.
Caso de práctica, con datos ficticios: soy vigilante en un centro comercial; la persona en paro tiene el pecho sudado y un parche de medicación bajo la clavícula. ¿Coloco los parches del DEA igual?
Prepara primero la piel: seca el pecho y retira el parche de medicación con una mano enguantada, limpiando la zona. Si hay otro auxiliador, que siga comprimiendo mientras tanto. Después coloca los electrodos como indica el dibujo y sigue las indicaciones de voz del DEA.
Pregunta de la práctica
Errores frecuentes al usar un desfibrilador
La tabla recoge seis errores con el DEA, por qué ocurren y cómo evitarlos.
Errores frecuentes al usar un DEA
Seguir el dibujo de los parches y no tocar a la persona durante el análisis evita dos errores frecuentes con el DEA.
Qué exige la ley a los espacios cardioprotegidos
En empresas y espacios públicos, la obligación de contar con un DEA depende del país, del tipo de lugar y del aforo. Si tu empresa tiene un DEA obligatorio, la norma suele definir además la señalización, el mantenimiento y el personal capacitado. Confirma siempre el texto vigente antes de decidir algo para tu organización.
Qué exige la ley sobre el DEA en seis países
La obligación de contar con un DEA cambia por país y por lugar: confirma siempre el texto vigente de tu norma.
Las guías del ERC establecen que cualquier persona puede usar un DEA, aunque algunas normas nacionales o laborales exigen formación acreditada al personal designado, como en Colombia y en España. Por eso, quién puede usar un desfibrilador depende de dos capas: la ley de tu país y el protocolo de tu lugar de trabajo. El uso del DEA en el trabajo debería figurar en el plan de emergencias.
Tu papel y sus límites con el desfibrilador
El DEA es parte de los primeros auxilios básicos y del soporte vital básico, no un sustituto de ellos. Úsalo dentro de tu función, del protocolo de tu lugar de trabajo y de la normativa de tu país. Si eres brigadista de primeros auxilios, el plan de emergencias de tu organización define quién busca el DEA, quién llama y quién comprime.
La certificación de Certhana acredita conocimientos y no habilita para ejercer una profesión sanitaria regulada. Tampoco sustituye la práctica presencial con maniquí y DEA de entrenamiento, ni la formación específica que exija una norma o un empleador.
Preguntas frecuentes
¿Puede usar un DEA cualquier persona sin formación?
Sí, según las guías internacionales: el aparato guía con voz e imágenes y el ERC pide que su señalización indique que no hace falta formación. Algunas normas exigen formación acreditada al personal designado, así que conviene practicar antes de necesitarlo.
¿El DEA puede dar una descarga a alguien que no está en paro?
El DEA analiza el ritmo y solo indica una descarga cuando detecta uno que la requiere; si no la indica, debes reanudar las compresiones. Además, se coloca en quien no responde y no respira con normalidad, y el ERC recuerda que el mayor daño posible es no actuar.
¿Necesito una certificación para usar un DEA en mi empresa?
Depende de tu país y de tu empleador. La certificación de Certhana acredita conocimientos del método, pero no sustituye la formación específica que pida una norma ni la práctica presencial con maniquí.
Conclusión
Usar un DEA se resume en cuatro verbos: llamar, comprimir, conectar y obedecer al aparato. Las compresiones no se detienen para preparar el equipo y nadie toca a la persona durante el análisis o la descarga. Conocer la norma de tu país y el plan de tu lugar de trabajo convierte un aparato colgado en la pared en una respuesta preparada.



