Un residente llega a la planta con doce medicamentos en su lista, y a las pocas semanas aparecen mareos y una caída. Nadie se equivocó en una sola administración; el riesgo fue creciendo con cada medicamento añadido. Ese escenario resume la polifarmacia en el adulto mayor: no se trata solo de tomar muchos medicamentos, sino de acumular interacciones, efectos y vigilancia pendiente.
El artículo está escrito para auxiliares de enfermería, cuidadores profesionales en residencias o atención domiciliaria y técnicos de farmacia que atienden a personas mayores con muchos medicamentos. Una aclaración de ámbito: la certificación de Certhana acredita conocimientos y no habilita para prescribir, modificar ni suspender tratamientos; cada persona aplica lo aprendido dentro de su función, del protocolo de su institución y de la normativa de su país.
Qué es la polifarmacia en el adulto mayor y cuándo se vuelve un problema
La polifarmacia describe el uso simultáneo de varios medicamentos. No existe un umbral universal: la definición más difundida cuenta cinco o más, pero varía según el estudio y la institución. Lo que separa una polifarmacia apropiada de una inapropiada es que cada medicamento tenga una indicación vigente, un beneficio que supere su riesgo y un seguimiento definido. Por eso la revisión periódica de la medicación forma parte de la atención al adulto mayor: el equipo prescriptor comprueba si cada medicamento sigue teniendo sentido, y la decisión de retirar o ajustar alguno le corresponde únicamente a él.
En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó el reto mundial «Medicación sin daño», con la meta de reducir a la mitad, en cinco años, el daño grave y evitable asociado a la medicación. La polimedicación inapropiada es una de sus tres áreas prioritarias, junto con las situaciones de alto riesgo y las transiciones asistenciales.
Por qué el adulto mayor responde distinto a los medicamentos
La farmacocinética y farmacodinamia describen qué hace el organismo con el medicamento y qué hace el medicamento en el organismo. Con la edad cambian varios factores que modifican la respuesta a los medicamentos, y esos cambios farmacocinéticos en el adulto mayor explican por qué una pauta tolerada a los cincuenta años puede acumularse a los ochenta.
Factores que modifican la respuesta a los medicamentos en el adulto mayor
Con la edad cambia cómo el organismo elimina y responde a los medicamentos, y por eso la misma pauta puede acumularse.
La edad, el peso, la función renal y las enfermedades asociadas se identifican revisando la historia del residente, los informes de valoración y los análisis que la institución registra. El personal de apoyo no interpreta esos datos para cambiar un tratamiento; los conoce para entender por qué el equipo revisa una medicación y qué señales merecen atención. Ese porqué es el núcleo de la farmacología clínica, la disciplina que estudia cómo actúan los medicamentos en cada paciente.
Riesgos de la polimedicación en residencias: interacciones, cascada de prescripción y caídas
Cada medicamento añadido aumenta las combinaciones posibles, y las interacciones medicamentosas crecen más rápido que la lista. Una interacción puede reforzar un efecto, anularlo o sumar efectos adversos parecidos, como la somnolencia que producen varios medicamentos a la vez.
La cascada de prescripción ocurre cuando un efecto adverso se interpreta como una enfermedad nueva y se trata con otro medicamento. Caso de práctica, con datos ficticios: Marta, de 81 años, comienza un tratamiento y semanas después presenta hinchazón en los tobillos. La hinchazón se trata como un problema nuevo con un segundo medicamento, sin revisar si el primero la provocó. Ahora Marta toma dos fármacos y tiene más riesgo de mareos.
Los cambios de nivel asistencial, como un alta hospitalaria seguida del regreso a la residencia, son otro momento de riesgo. Las listas de medicación se copian entre documentos y pueden perderse medicamentos, dosis o cambios recientes, de modo que comparar la lista de salida con la de llegada es una tarea de apoyo muy útil.
Las caídas cierran la cadena: los mareos, la somnolencia y la bajada de presión al incorporarse son consecuencias frecuentes de la medicación en personas mayores y una causa importante de lesiones. Por eso una caída en una residencia se anota junto con la lista de medicamentos del residente, porque puede ser el primer aviso de uno de los problemas relacionados con medicamentos que el equipo clasifica y analiza.
Herramientas de revisión: criterios STOPP-START y criterios de Beers
Los criterios STOPP-START, en su versión 3 publicada en 2023 en European Geriatric Medicine, ayudan a detectar prescripciones potencialmente inapropiadas (STOPP) y tratamientos beneficiosos que faltan (START). Los criterios de Beers de la Sociedad Americana de Geriatría, actualizados en 2023, listan medicamentos potencialmente inapropiados en ancianos y situaciones que exigen precaución.
Ambas son herramientas para profesionales que revisan tratamientos. El personal de apoyo las conoce para comprender por qué se plantea una revisión, no para aplicarlas a un residente.
Qué vigila el personal de apoyo y qué errores evitar
La vigilancia se organiza en cuatro acciones dentro de la función de cada puesto: mantener completa la lista de medicación, observar cambios, registrarlos y comunicarlos. El seguimiento farmacoterapéutico, que evalúa si un tratamiento funciona, se apoya en esas observaciones.
Hasta dónde puede un auxiliar de enfermería administrar medicamentos depende del país, de la institución y de la delegación, y no forma parte de lo que enseña el curso. Lo que sí forma parte es reconocer cambios que merecen aviso.
Errores frecuentes al vigilar la polimedicación en residencias
La vigilancia funciona con una lista completa, una observación con fecha y un aviso a tiempo.
Soy cuidador profesional en una residencia. Un residente empezó a estar somnoliento y confuso una semana después de que se le añadió un medicamento nuevo. ¿Qué hago?
Registra desde cuándo ocurre, cómo se manifiesta y qué medicamentos recibe, y comunícalo hoy a enfermería o al profesional responsable. No suspendas ni cambies nada por tu cuenta. La relación con el medicamento la valora quien prescribe, con tus anotaciones como punto de partida.
Pregunta de la práctica
Preguntas frecuentes
¿Cuántos medicamentos son polifarmacia?
No hay un umbral universal. La definición más usada cuenta cinco o más medicamentos simultáneos, pero cambia según el estudio y la institución. Lo decisivo es si cada medicamento tiene una indicación vigente y un seguimiento, no solo cuántos hay en la lista.
¿Puede el personal de una residencia retirar un medicamento por polimedicación?
No. Retirar, cambiar o suspender un medicamento corresponde a quien prescribe. El personal de apoyo observa al residente, registra los cambios y los comunica al profesional responsable dentro de su función y del protocolo de la institución.
¿El curso de farmacología clínica de Certhana trata la polimedicación?
Sí. El programa incluye clases sobre edad, peso y fisiología en la respuesta a los medicamentos, sobre los factores que la modifican y sobre el análisis de interacciones y riesgos. La certificación acredita conocimientos y no habilita para ejercer una profesión regulada.
Conclusión
El adulto mayor responde distinto a los medicamentos, y cada fármaco añadido suma interacciones, efectos y tareas de vigilancia. Entender por qué cambia la respuesta convierte una lista larga en un mapa de señales que puedes observar y comunicar. La mayor aportación del personal de apoyo es constante y concreta: una lista completa, una observación con fecha y un aviso a tiempo.



