Si estás ante una emergencia ahora mismo, deja de leer y llama a tu número local: 123 en Colombia, 911 en México y Argentina, 112 en España, 131 en Chile (SAMU) y 106 en Perú (SAMU).
Imagina que un niño de tres años se atraganta con un trozo de manzana en la guardería, deja de toser y queda inmóvil. En ese momento la RCP pediátrica deja de ser un tema de formación y pasa a ser lo único que importa.
La guía es para docentes, auxiliares de educación infantil, niñeras, cuidadoras y monitores que responden por niños. Verás qué cambia respecto del adulto, cómo se comprime y se usa el DEA, y qué exige práctica con maniquí.
Por qué la RCP pediátrica no es una RCP de adulto en pequeño
El paro cardíaco en un niño rara vez nace en el corazón. Según las guías 2025 de la American Heart Association y la American Academy of Pediatrics (AHA/AAP), en lactantes y niños suele ser el resultado de una insuficiencia respiratoria o de un shock que empeoran de forma progresiva. Por eso la oxigenación pesa más que en el adulto.
La AHA llama lactante a quien tiene menos de un año y niño a quien va de un año hasta la pubertad. Con signos de pubertad se siguen las pautas de cómo hacer RCP en un adulto.
La reanimación cardiopulmonar pediátrica empieza cuando un lactante o un niño no responde y no respira con normalidad, incluidos los jadeos. Se activa el sistema de emergencias y se inicia por las compresiones torácicas. Quien no es profesional de la salud no comprueba el pulso: empieza de inmediato.
Dar ventilaciones además de compresiones mejora la supervivencia en el paro extrahospitalario de lactantes y niños, y la AHA anima a darlas a quien pueda y quiera. Quien no pueda o no quiera puede hacer solo compresiones, que son mejores que no intervenir.
Dentro del soporte vital básico, la RCP pediátrica ocupa el eslabón de la reanimación de calidad; el marco general está en primeros auxilios básicos.
Qué cambia en las compresiones y las ventilaciones según la edad
La tabla compara lo que fijan las guías AHA 2025 para lactantes y niños (Parte 6) y, como referencia, para adultos (Parte 7). Las diferencias entre RCP en adultos y niños están en la técnica, la profundidad y la relación con las ventilaciones.
RCP pediátrica y de adulto: técnica, profundidad y relación según la edad
Límite de rol: la tabla resume las guías AHA 2025. La técnica se practica con maniquí y la certificación acredita conocimientos; quien responde por niños actúa dentro de su función y del protocolo de su centro.
La edad cambia la técnica, la profundidad y la relación con las ventilaciones; la frecuencia se mantiene en 100 a 120 por minuto.
Para un lactante, la AHA 2025 eliminó la técnica de dos dedos porque no lograba la profundidad adecuada. Si no puedes abarcar el tórax con las manos, usa el talón de una mano. En un niño, la técnica de dos manos logró más profundidad que la de una mano en un registro de pacientes, y la de una mano cumplió mejor la frecuencia.
Abre la vía aérea con inclinación de cabeza y elevación del mentón. Si sospechas una lesión cervical, usa la elevación de mandíbula sin inclinar la cabeza. Comprime sobre una superficie firme, deja que el tórax se expanda del todo y mantén las pausas por debajo de 10 segundos.
Las guías europeas del ERC 2025 cubren la misma situación y pueden diferir en la secuencia inicial [DATO POR VERIFICAR: ventilaciones iniciales, relación y técnica en el texto de ERC 2025, Djakow et al., Resuscitation 2025;215:110767]. Confirma cuál sigue tu curso presencial.
Soy auxiliar en una guardería y debo reanimar a un lactante. Aprendí a comprimir con dos dedos. ¿Sigue siendo válido?
No. Desde las guías AHA/AAP 2025 la técnica de dos dedos se eliminó porque no alcanza la profundidad necesaria. Comprime con el talón de una mano o con los dos pulgares abrazando el tórax, unos 4 cm, a 100 a 120 por minuto.
Pregunta de la práctica
Cómo se usa el DEA en un niño o un lactante
La AHA 2025 indica conectar el DEA cuanto antes en cualquier paro de lactante o niño, con atenuador y parches pediátricos si están disponibles, y continuar la RCP hasta que el aparato esté listo para descargar. La secuencia completa está en cómo usar un DEA paso a paso.
En menores de 8 años se recomienda el atenuador pediátrico, que reduce la energía de la descarga. Los parches se eligen del mayor tamaño que quepa en el tórax sin tocarse entre sí, adelante y atrás o adelante y lateral. Los ritmos desfibrilables son poco frecuentes en niños, porque la mayoría de los paros pediátricos tienen origen respiratorio. El DEA complementa la RCP y no la sustituye.
Trabajo en un colegio con un DEA que solo trae parches de adulto y un niño de seis años no responde ni respira. ¿Lo uso?
Puede considerarse. La AHA 2025 indica que, sin atenuador pediátrico ni desfibrilador manual, un DEA sin atenuador es una opción, porque la descarga es el único tratamiento eficaz de un ritmo desfibrilable. Sigue las instrucciones del aparato.
Pregunta de la práctica
Qué cambia en una guardería, un colegio y una piscina
En una guardería, la superficie importa: una cuna, un sofá o un colchón blando absorben parte de la fuerza de la compresión, hasta el 57 % en estudios con maniquí. Comprime sobre una superficie firme, como el suelo.
Si un niño con atragantamiento severo pierde el conocimiento, empieza la RCP por las compresiones sin comprobar el pulso, retira cualquier objeto visible al abrir la vía aérea y evita los barridos con los dedos a ciegas. Las maniobras previas se explican en primeros auxilios para docentes.
En un colegio, conviene saber dónde está el DEA y quién lo trae mientras otra persona comprime, y turnarse cada dos minutos. En una piscina, el paro por ahogamiento es de origen respiratorio: las ventilaciones forman parte esencial.
Errores frecuentes en la RCP pediátrica y cómo evitarlos
Los errores se repiten por miedo a lastimar y por técnicas anteriores a 2025.
Errores frecuentes en la RCP pediátrica y cómo evitarlos
La mayoría de los errores de la RCP pediátrica nacen del miedo a lastimar y de técnicas anteriores a 2025.
Qué se aprende online y qué exige práctica con maniquí
Online se aprende bien a reconocer un paro, el orden de la secuencia y cuándo llamar. Lo que se corrige con práctica es la ejecución: profundidad, frecuencia, descompresión completa, posición de las manos y ventilaciones. La AHA señala que las compresiones de profundidad y frecuencia inadecuadas, la descompresión incompleta y las ventilaciones demasiado rápidas son habituales en la reanimación pediátrica.
La certificación de Certhana acredita conocimientos. No sustituye la práctica presencial con maniquí ni la formación que exija tu empleador, y no habilita para ejercer una profesión sanitaria regulada. Quien responde por niños actúa dentro de su función y del protocolo de su centro.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre la RCP en niños y en adultos?
El paro infantil suele empezar por una falla respiratoria, así que las ventilaciones pesan más. La profundidad es un tercio del tórax, unos 4 cm en el lactante y 5 cm en el niño, la relación es 15:2 con dos reanimadores y el lactante se comprime con una mano o con dos pulgares.
¿Cómo se hace la RCP en lactantes si no tengo formación?
Si no responde ni respira con normalidad, llama a emergencias y sigue las indicaciones del operador. Comprime con el talón de una mano o con los dos pulgares, a 100 a 120 por minuto. Las ventilaciones son opcionales si no sabes darlas: las compresiones solas son mejores que no intervenir.
¿Se puede usar un DEA en niños y lactantes?
Sí. La AHA 2025 recomienda conectarlo cuanto antes, con atenuador y parches pediátricos si existen. Sin ellos, puede considerarse un DEA sin atenuador.
¿Sirve el curso gratuito de Certhana para aprender RCP pediátrica?
Sirve como base teórica: enseña la valoración de la víctima, la RCP y el DEA. La certificación acredita conocimientos y no sustituye la práctica con maniquí.
Conclusión
La RCP pediátrica cambia el origen del paro, la técnica según la edad, la relación entre compresiones y ventilaciones y el uso del DEA. Conocer esas diferencias antes de necesitarlas y practicarlas con maniquí da seguridad. Empieza hoy por la teoría y agenda tu práctica presencial.



